Querido Junio | 2015

Querido  Junio:

Estás a punto de volver, otra vez. Tendrás una nueva oportunidad de ser bueno, alegre, positivo... O quizá no. ¿Cómo saberlo?  Es solo una suposición.
Como las cosas no estuvieron bien con tu hermana Mayo, imagino que tampoco lo estarán del todo contigo. No es una cuestión tuya, debo aclarar; todo es rollo mío. Son mis demonios los que terminan arruinando los días soleados de primavera; son mis demonios los que desean lluvia y paz, días enteros de soledad. 
Solo espero que me traigas cosas agridulces y yo trataré de que el resto pase.
Junio, las cosas han estado bien, pero yo necesito algo extraordinario. Necesito dejar de pensar en hacer y empezar a hacer. Junio, en mi mundo oscuro hay luces tan brillantes y cegadoras, tan hermosas, que me han hecho ver que hay un más allá. Creo que lo he sabido desde hace mucho, aunque podía ignorarlo; ahora ya no puedo. No me basta solo con ver las luces, con tenerlas flotando sobre mí. Junio, necesito alcanzarlas y tragarlas para tenerlas dentro y jamás dejarlas ir.
Querido Junio, creo que estoy muy perdida. 
 
Con amor siempre, A. 
  
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