Vomitando demonios y miedos

Y ella vomitó todas esas palabras que había mantenido muy dentro de ella. Las vomitó. Todo era tan irreal que, incluso en su mente, se decía a sí misma que eso no estaba ocurriendo. Probablemente imaginaba todo. Sí, debía imaginarlo... Jamás podría haber obtenido el valor para confesar sus miedos y el dolor que desde hacía tanto la estaba matando. Y ella creía que era irreal, pero estaba equivocada. Aquello sí estaba sucediendo. Ella vomitaba palabras. El agua brotaba de sus ojos. El aire no era suficiente en sus pulmones. Tenía miedo, miedo, miedo, como siempre. Y le prometieron apoyo, amor, apoyo y amor. Y ella sacó un poco el dolor y los miedos, los demonios, los monstruos...
 
Y ahora todos saben lo mal que está, lo falsa que siempre ha sido. Todos saben que sus sonrisas y sus amigos son una mentira. Todos lo saben... y no estoy segura de que ella pueda vivir con eso.

2 comentarios:

  1. es dificil guardar todo eso adentro, porque cuando sale, es como una cascada imparable pero sabes todo es necesario, es un nuevo comienzo es dificil pero al final el destino se encargara de todo

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  2. Que miedo ese momento en el que pasa y te sientes ajeno a ti mismo. Pero después *sin miedo a sonar como cliché* te sientes más ligero.

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No seas tímida, alma cósmica.