Los árboles



"Envidio a los árboles."
"¿Por qué?" preguntarás.
"Porque quiero ser como ellos" me mirarás, buscarás un detalle en mi rostro que te permita saber lo que estará pasando por mi mente. No encontrarás nada. Buen lector de almas no eres. "A los árboles les cortan las ramas y después de un tiempo están largas otra vez. Casi pueden tocar el cielo... y albergan vida aún cuando se están pudriendo por dentro."
"¿Y?"
"No soy así. No soy como los árboles. Me cortas mis ilusiones y no crecen más. No puedo tocar el cielo... y en mi cuerpo no hay vida, solo existencia, porque cuando existes solo estás ahí, aquí, sin realmente hacer, sentir, disfrutar o vivir. Yo no albergo vida y me estoy pudriendo."
Te quedarás en silencio e intentarás encontrar algo a tu alrededor que te distraiga, incomodo te sentirás y no me mirarás a los ojos otra vez. Tu cerebro, en algún punto, encontrará una razón para marcharte y jamás volverme a ver.
Y eso está bien, porque honestamente, si fuera tú, me mantendría muy lejos de este árbol con un corazón podrido.
"Adiós."

2 comentarios:

  1. Hola Annie!! tanto tiempo che!!
    me gustó mucho tu escrito,es hermoso :)
    Un beso grande!!

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  2. Yo quiero ser un árbol .-.
    Saludos :)

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No seas tímida, alma cósmica.